Imanol Uribe, director de cine español, de origen vasco, nacido en 1950 en San Salvador. Realizó sus estudios en Madrid, en la Escuela Oficial de Periodismo, en la que obtuvo la diplomatura en 1972, y luego en la Escuela Oficial de Cinematografía y Periodismo.
Tras hacer varios cortometrajes (OFF, 1972; De Oca en Oca, 1973 y Emma Zunz, 1974) con una productora de fundación propia, Zeppo Films, en 1979 fundó la productora Cobra Films y estrenó su primer largometraje, El proceso de Burgos, un filme que fue motivo de controversia debido al tema escabroso que trataba: la última condena a muerte de terroristas españoles de la banda ETA y del FRAP, que tuvo lugar pocos meses antes de la muerte de Franco.
La película, estrenada en España en 1980, recibió varios premios, entre otros, la Perla del Cantábrico en el Festival de Cine de San Sebastián, el Primer Premio de la XI Semana Internacional de Cine de Autor en Benalmádena, y el Premio del Público en el Festival de Cine de Córdoba.
Su preocupación por los temas relacionados con el País Vasco, una constante a lo largo de su trayectoria profesional, se hizo más visible a partir de 1983, cuando dirigió, con su productora Aiete Films S.A., Guipúzcoa y Ikuska 13, la última de las cuales recibió el Premio al Cine Vasco. Ese mismo año dirigió La muerte de Mikel, que obtuvo el Premio Semana Cine Español en Nápoles, el Premio Bronces del Cine Español al mejor guion y el Premio Ícaro de 1984.
En esta temporada (82-83) impartió clases en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao, y realizó otros títulos de su filmografía como Adiós, pequeña (1986), la serie Dos orillas para TVE (1987), o El crimen del expreso de Andalucía (1990), también para una serie televisiva.
Cuando en 1991 hizo El rey pasmado, película basada en una novela de Gonzalo Torrente Ballester, ambientada en la época del rey Felipe IV y llena de sentido del humor, rompió con la línea de actuación que le había caracterizado hasta el momento. La película ganó nada menos que siete estatuillas en los premios Goya del 1992
En 1994 dirigió Días contados, historia de amor entre una yonqui y un activista de ETA, en la que vuelve a retomar el tema etarra; con ella obtuvo la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián ese mismo año, galardón que volvería a obtener con Bwana (1996), cuyo argumento recoge el problema de la inmigración ilegal.
En el año 2000 estrenó Plenilunio, adaptación de la novela homónima de Antonio Muñoz Molina, con la que ganó el Premio Ondas a la mejor película española. Dos años más tarde estrenó en la gran pantalla El viaje de Carol (2002), una cinta sobre el mundo infantil con la Guerra Civil como telón de fondo. En 2007 estrenó una cinta de aventuras titulada La carta esférica, una historia que surca los mares hasta Tánger, donde una mujer compra una carta esférica muy antigua que le traerá algunos problemas debido a su valor. El guion fue nominado al Goya como mejor guion adaptado. Miel de naranjas (2011) protagonizada por Blanca Suárez. También dirige y escribe Lejos del mar (2014), protagonizada por Elena Anaya y Eduard Fernández.
Imanol Uribe vuelve al cine con el asesinato de Ignacio Ellacuría y sus compañeros jesuitas en Llegaron de noche. El cineasta narra a través de los ojos de Lucía, la limpiadora superviviente, la matanza perpetrada en 1989 por los militares salvadoreños.